viernes, 16 de marzo de 2007

ABRIÓ HOLGUÍN SALON PARA QUINCEAÑERAS

Entre las preocupaciones, los planes y la liviandad del bolsillo, el doctor Armando González veía acercarse el día de la celebración de los quince de su niña, que alguien le transformó en mujer de un día para otro. Solo sintió la paz del descanso, cuando supo de la apertura del salón “La Quinceañera” y terminó, el tres de enero a las 4 de la tarde, de bailar un vals con su pequeña.
Algo agotados, pero sonrientes, los padres agradecieron el servicio prestado por la nueva entidad, ubicada en prolongación de Frexes y Carretera Central vía Habana, y expresaron su complacencia con el buffet, la transportación y demás prestaciones.
Las fotografías y el video son contratados en el palacio de los matrimonios, al igual que los otros servicios, y cuentan con un personal altamente calificado en la materia. Los precios oscilan de acuerdo a la cantidad de instantáneas que se deseen y si hay o no ampliaciones y el cliente aporta el casete para grabar el video de la ocasión, que es editado a su gusto.
Pero, lo singular de este salón no solo es la elegancia del diseño y la ambientación, sino el personal que allí labora, colectivo joven y entusiasta, que desafortunadamente aún no está completo. Tampoco cuenta con un teléfono que permita la comunicación con los clientes.
El bufett lo componen bolitas y dados de queso, bocadito de embutido, lonjas de jamón y de chorizo, ensalada fría, croqueta, empanadillas y dos cervezas por comensal. Se puede llevar el kake y una botella de vino o bebida especial que los clientes deseen, la oferta incluye, además, siete botellas de ron.
No han comenzado el servicio de alquiler de trajes, ni el de maquillaje y peluquería, hasta tanto no se completen los productos. Existe un camerino, bien equipado, dentro del salón para estos fines. También cuenta con equipos de audio modernos, aunque sugerimos la posibilidad de incluir una selección musical adecuada a los gustos juveniles y en cuanto al vals, incrementar la cantidad y calidad de las obras.
La privacidad del local es algo muy deseado por los padres de las quinceañeras, pues se evitan los “colados” y los inoportunos. Durante las tres horas que dura el alquiler de “La Quinceañera”, las jóvenes pueden compartir un tiempo de calidad con sus invitados y familiares.
Con buen augurio le nació este salón a nuestra ciudad. Mientras pasan los días, quienes dentro de dos o tres años vamos a estar en esos menesteres que aumentan la tensión arterial y vacían los bolsillos, agradecemos la buena nueva y pedimos que no desmaye el interés, para que dentro de ese tiempo el servicio de excelencia sea el mismo.

1 comentario:

Jesus Angel dijo...

Aunque no estoy ya en mi querido Holguin creo que debemos hacer un llamado tanto a trabajadores,como clientes a preservar todo lo que el gobierno hace por que el pueblo Holguinero y en especial por los trabajadores y velar por que no se desvien recurzos destinados a tan noble actividad,como la celebrecion de una quinceañera,muchos años puse mi poquito de arena en velar por que esas cosas no sucedan,pero esa es tarea de todos.Gracias